- Disculpe ¿le quedan cuentos?
- No se, ¿de qué tipo?
- Pues quisiera uno novedoso, uno de esos que causan impresión, que sea bueno, como los clásicos, pero que no sea conocido por nadie, un cuento que cuando lo cuente el publico se me quede mirando, maravillado por la novedad.
- Creo que ya se lo que quiere.
- ¿Y le quedan?
- Si, claro, es el tipo de cuento más abundante
- Ah, ¿Sí? ¿Y que tipo de cuento es ese?
- El tipo de los cuentos que todavía no se han escrito.
- Osea que no tiene.
- Sí, claro que tengo.
- ¿Dónde?
- En mi escritorio.
- Pues deme uno. El primero que encuentre, me da igual
- Bueno, hay un problema.
- ¿Cuál?
- Que ese que usted quiere aún no lo he escrito...
- Creo que le entiendo... ¿Para cuando podría tenerlo?
- Bueno, depende de cuanto me ayude, veamos... ¿Sabe como es el protagonista que quiere?
- Estaba pensando en una mujer, la mayoría (no con mucha diferencia, pero si la mayoría) de los cuentos está protagonizados por hombres, no que sea algo malo, pero quiero que sea una chica, y que no sea princesa, ni que tenga ni padrastro ni madrastra.
. Muy bien, Muy bien, continúe por favor.
- Bueno, pues se llamará Gaia, se nota un poco que me gusta la mitología griega, pero me parece un buen nombre, será una chica de unos 16 años, ya no es una niña, pero tampoco es adulta.
- Más que decir qué es su protagonista está diciendo que no es, es una buena manera, pero es más trabajosa y larga.
- Lo siento... Volveré a empezar
Gaia era la hija de un posadero, una joven hermosa, no era la más bella, pero hermosa. Era una chica trabajadora, le gustaba ayudar a su padre a servir las mesas, cocinar, hacer las camas. Su madre tenía una mercería, a Gaia no le gustaban demasiado las labores, pero también solía tener tiempo para ayudarla en loq ue estuviera en su mano. Gaia era morena, con una larga cabellera, ojos oscuros, grandes, esos en los que te sumerges y te quedarías horas nadando, no se si me entiende. No era coqueta, bueno, no mucho, no pensaba que el arreglarse le fuera a dar más belleza de la que tenía, tampoco pensaba que el no arreglarse le quitase la que tenía, Era..-
- Bueno, para una descripción inicial no está mal. Teniendo el protagonista... necesitamos un antagonista, una hermanastra, una madrastra, una bruja, un gigante, un cíclope, un dragón, la avaricia, la mentira, la envidia... o un lobo, hay mucho donde elegir.
- Y eso no es necesariamente bueno...
- ¿Y si es un cliente de la posada?
- No se... eso da para muy poco juego.
- Pues entonces será la maestra de la escuela.
- ¡¡La maestra!!
- Si bueno, en ningún cuento la mala es la maestra ¿no?
- Eso cierto, y dado que usted quiere un cuento que sorprenda... tampoco me parece tan mala la decisión. Una vez tenemos protagonista y antagonista sólo nos resta saber cúal va a ser la trama.
- ...
- ¿Y bien?
- No consigo concebir nada que pueda hacer la maestra...
- Bueno, entonces cambien de antagonista.
- ¿Es necesario que haya un antagonista?
- No, fijese en la cantidad de cuentos que simplemente relatan un viaje.
- Hecho, pues quiero que Gaia viaje a... a la madriguera de un conejo.
- Eso ya existe.
- ¿Si? ¿y quiern viaja a la madriguera de un conejo?
- Alicia.
- Oh, que pena. Pues entonces... será a... Al mundo de las personas pequeñas.
- ¿Que mundo es ese?
- Bueno, no es "otro mundo" es nuestro mundo, pero en lugares como los bosques, donde viven los duendes, leprechauns, gnomos, hadas... la gente pequeña en general.
- Bueno, una vez tenemos la chica y el sitio, nos sigue faltando el meollo...
- Pues la chica conocerá a Puck, un duende, y le gustará, se sentirá muy agusto con él y...-
- Usted no tiene demasiada imaginación ¿no? Puck es el nombre más típico para darle a un duende.
- Bueno, a mi me gusta... Además, nadie va a juzgar un cuento por el nombre de los personajes ¿no?
- No, pero influye.
- Bueno, el caso, es que Puck es un duende que se encarga de enseñar a los niños duende, y también le gusta Gaia, pero tiene un problema, que tiene que dedicarse a su labor, y Gaia quiere pasar tiempo con él, pero entiende cúal es su deber, y lo respeta, y entonces tiene su lucha interna, y al final... No me gusta mi final, es un final triste en el que se separan.
- Bueno, creo que se por donde va, y no tiene por que ser triste, porque representa el triunfo del respeto de Gaia sobre el egoismo del amor.
- Pues ya lo tiene,
- ¿Qué tengo?
- Lo que necesitaba.
- No, no, ya lo tiene usted.
- ¿Que tengo?
- El cuento que dice:
Había una vez en un pueblo una chica, hija de un posadero y de la dueña de una mercería, ella se llamaba Gaia. Gaia era la típica chica trabajadora, hacía sus tareas y entre piropo y piropo de los jovenes a sus grandes ojos enmarcados por su larga cabellera negra, tenía tiempo para ayudar a sus padres. Un día estaba recogiendo una de las mesas cuando se fijó que una de las jarras tenía una curiosa sustancia verde brillante, no era biscosa, ni liquida, era más bien... como niebla verde dentro del frasco. Cuando fue a fregarla intentó verter el contenido en la pila, pero a ver que no salía echó un poco de agua y al meter la mano para frotar se vió absorbida por una fuerza hacia el interior de la jarra. Cuando abrió los ojos estaba tumbada bocaarriba en un bosque, en un bosque gigante, ella no era más grande que una raiz.
- Mirad, mirad, una nueva - Sonó una voz a su lado
- Si, y tiene la piel blanca y los ojos negros
Cuando levantó la cabeza vio 3 figuras infantiles, tenían la piel de un color morado, y los ojos de un color verde oscuro, con un brillo como si fuesen esmeraldas. Los niños lo llevaron ante un joven apuesto. Puck se llamaba. Estaba encargado de enseñar a los niños a moverse por el bosque y a encontrar alimento y plantas curativas. Enseguida se hicieron amigos. Gaia la contó como había llegado allí y Puck dijo que era algo que pasaba amenudo que hay gente que olvida la niebla que sirve de puente entre los mundos.
Gaia estaba preocupada, quería volver a casa, no quería que sus padres se sobresaltasen a ver que no estaba. Puck la tranquilizó, Y la presentó ante la tribu. Los dias siguientes Gaia los pasó con él aprendiendo junto con los niños los secretos del bosque. Gaia fue notando como poco a poco se enamoraba de Puck. Un día se dio cuenta de que tenía que volver a casa, ¿Cuanto tiempo llevaba allí? ¿una semana? ¿un mes? quizá más. ¿Le pediría a Puck que volviese con ella? No, no podría, Puck tenía su vida allí ¿Volvería sin Puck? No podía, su corazón estaba al lado de Puck, a su lado quería vivir. ¿Se quedaría allí? No podría, debería estar con sus padres, al menos avisarles.
Dificiles fueron los siguientes dias, Gaia pensaba sin parar.
- ¿Qué te pasa? - Preguntó puck - Llevas unos días ausente. Ya no te gusta nuestro mundo.
- No es eso, esque... no se qué hacer.
- ¿Hacer de qué?
- Quiero estar contigo, quiero que estés en tu mundo, y quiero estar en mi mundo.
- ¿Por qué no lo has dicho antes?
- Quería tomar una decisión.
Puck cogió la mano de Gaia- ¿Qué serías capaz de hacer por mi?
- Lo que me pidieras.
- No me vale.
Gaia se echó a llorar.
- No llores, sólo tienes que saber cual es la respuesta a esta pregunta.
Gaia se limpió los ojos y se aclaró la mente.
- Ya se - una sonrisa se dibujo en la cara de Puck- lo haría todo, sin necesidad de que me lo pidas. Es más, lo haré.
- Lo tienes, ahora solo necesitas un poco de niebla. Yo siempre estaré aquí.
- Puck, no te entiendo
- Tienes que volver a tu vida, no puedo pedirte que te quedes conmigo, pero si puede querer que nos veamos, A veces en tu mundo a veces en el mio.
Gaia cogió una redoma de niebla, vertió un poco en un cuenco, guardó el frasquito en su bolsillo y echó agua, aún tuvo tiempo de ver la cara sonriente de puck gesticulando palabras de amor una vez más mientras el cuenco le absorbía.
Cuando abrió los ojos estaba en la cocina de la taberna, delante de la pila. El golpe de una jarra contra el suelo le sacó de su sorpresa. una jarra con una sustancia verde en su interior. ¿Había sido todo un sueño? La pena se apoderó de ella. Se agachó a por la jarra y algo se le cayó del bolsillo. Un pequeño frasco vacío... ¿Qué significaba? Cogió la jarra miró el fondo y vio la cara de Puck con una sonrisa, agitando la mano.
- Pues muchas gracias
- ¿A mi por qué?
- Por el cuento
- El cuento es suyo, siempre ha estado en su cabeza, yo lo único que he hecho ha sido contárselo.
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* Añadido
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- Se que no es de educación meterme en cuentos ajenos, pero hay veces que una está en un cuenta cuentos y no puede evitar hacer caso a las historias que se oyen. Me parece una mezcla entre cenicienta: la chica bella, aunque no madrastra, no hermanastras, al menos sus padres parecen buenos. Alicia en el país de las Maravillas: una sustancia la lleva a un lugar, en el caso de Alicia la convertía en enana o en gigante al ingerirla, pero para el caso es lo mismo y también tiene pizcas Gulliver: el prota se desplaza a una ciudad en la que habitan seres mas pequeños o mas grandes que él, conclusión: POCO ORIGINAL. El cuento puede gustar si, pero no espere que sorprenda por su originalidad.
- Bueno, no se... la chica es bella, pero no es especialmente bella, no hay principes, no hay hada... no se... el parecido con la cenicienta me parece forzado. Respecto a Alicia... ya dijo el señor este que cambiase la idea de la madriguera, que eso era otro cuento, y bueno, alicia comía setas en las que había gusanos fumando de narguiles y bebía pocimas, no eran sustancias neblinosas que no se beben... En tal caso podría parecerse al pensieve de Harry Potter, aunque tampco demasiado. Y lo de Gulliver... bueno, la diferencia es que esta vez ella también es pequeña, bueno, nunca se dice que sea pequeña, solo se comenta que el bosque es grande, enorme. Aún así... gracias. La crítica siempre es bien recibida.
Gracias Stla, por darme la idea de hacer una "fase de análisis" al escribir el comentario ^_^
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* Fin Añadido
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Espero que os haya gustado.
Rodrigo.
sábado, mayo 06, 2006
martes, mayo 02, 2006
Hola!!!!

Hola y bienvenidos ^^ dudo que seais muchos los que leais este post, pero tampoco va a decir demasiadas cosas interesantes, solo que para aquellos que no me conozcais (ninguno, o como mucho unos pocos) son un estudiante de informática ^^ y na, que este blog ha salido porque un colega (Sergay) me dijo que debería tener un blog porque digo cosas interesantes, y cuando le pregunté a una tal Estela que si eso era verdad me dijo que si, que a veces sí decía cosas interesantes y que me hiciera un blog. Y na, el otro día en el Viña, antes de SA vi que eramos las ostia de gente, y se me ocurrió que el blog se podía llamar así ^^ mirad vosotros cuanta peña había.
Pues na, aquí estoy. Un abrazo y nos vemos por los posts.
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